29/6/09

Heal the World

Si he de hacer un tributo al fallecido Michael Jackson (un ícono más que habrá de irse...), creo que este fue el mensaje que mas me impacta al saber que ya se ha ido, y que nos lo dejó en una de sus canciones. Simple, lo se, pero sabio en estos dias. En paz descanses.

-> Haganle click en el botón PLAY del reproductor de audio en el lado derecho de este blog, y escuchenla.

There's A Place In
Your Heart
And I Know That It Is Love
And This Place Could
Be Much
Brighter Than Tomorrow
And If You Really Try
You'll Find There's No Need
To Cry
In This Place You'll Feel
There's No Hurt Or Sorrow

There Are Ways
To Get There
If You Care Enough
For The Living
Make A Little Space
Make A Better Place...

Heal The World
Make It A Better Place
For You And For Me
And The Entire Human Race
There Are People Dying
If You Care Enough
For The Living
Make A Better Place
For You And For Me

If You Want To Know Why
There's A Love That
Cannot Lie
Love Is Strong
It Only Cares For
Joyful Giving
If We Try
We Shall See
In This Bliss
We Cannot Feel
Fear Or Dread
We Stop Existing And
Start Living

Then It Feels That Always
Love's Enough For
Us Growing
So Make A Better World
Make A Better World...

Heal The World
Make It A Better Place
For You And For Me
And The Entire Human Race
There Are People Dying
If You Care Enough
For The Living
Make A Better Place
For You And For Me

And The Dream We Were
Conceived In
Will Reveal A Joyful Face
And The World We
Once Believed In
Will Shine Again In Grace
Then Why Do We Keep
Strangling Life
Wound This Earth
Crucify Its Soul
Though It's Plain To See
This World Is Heavenly
Be God's Glow

We Could Fly So High
Let Our Spirits Never Die
In My Heart
I Feel You Are All
My Brothers
Create A World With
No Fear
Together We'll Cry
Happy Tears
See The Nations Turn
Their Swords
Into Plowshares

We Could Really Get There
If You Cared Enough
For The Living
Make A Little Space
To Make A Better Place...

Heal The World
Make It A Better Place
For You And For Me
And The Entire Human Race
There Are People Dying
If You Care Enough
For The Living
Make A Better Place
For You And For Me

Heal The World
Make It A Better Place
For You And For Me
And The Entire Human Race
There Are People Dying
If You Care Enough
For The Living
Make A Better Place
For You And For Me

Heal The World
Make It A Better Place
For You And For Me
And The Entire Human Race
There Are People Dying
If You Care Enough
For The Living
Make A Better Place
For You And For Me

There Are People Dying
If You Care Enough
For The Living
Make A Better Place
For You And For Me

There Are People Dying
If You Care Enough
For The Living
Make A Better Place
For You And For Me

You And For Me

21/6/09

Tu y yo...

Y muy alejado como con un velo,
veo pasar el tiempo pasado,
conjugado de cierta manera y modo,
solo para nosotros dos.

He de esperar cada noche,
el olor de tu cabello,
el pulsar de tus manos,
y el rozar de tus dedos.

Ya no puedo mas! No espero,
no cabe duda que me desespero,
pierdo toda esperanza sin tu regreso,
que aunque he de ver mañana,
muerte trae ante mi alma.

Yo me pongo ante tu cuerpo,
toco tu piel, beso tus labios,
pruebo de la sidra de tus labios,
dulces me atrapan sin salida.

Y asi el dia se vuelve largo,
se tiende ante nosotros,
ya que hemos de celebrar el amor,
solsticio celebrado ante el verano.

Y asi los astros se ponen,
cada 5,000 años para nosotros,
y los vemos y sonreimos...
"mira amor mio, somos tu y yo."

20/6/09

Todos somos HUMANOS.

Aquí les dejo un video que nos muestra que tan pequeños podemos llegar a ser... pero como al fin y al cabo, somos todos seres humanos, y siempre vale la pena pelear por serlo. ¿A quién no le gusta bailar?





17/6/09

Desempolvada del Baúl de Freud...


Todos sabemos la historia detrás de los sueños. Según Freud, es la "energía libidinal almacenada por el inconsciente y concebida por él a través de interpretaciones..." y la explicación sigue y sigue. Si, admito que he tenido uno que otro sueño donde la energía libidinal como tal se expresa, pero creo este no es el caso, ya que amanecí seco y pues, honestamente, con un nudo en la garganta (aunque hay veces donde la energía libidinal se expresa de manera física, y terminas igual). En fin, ese no es el punto. Mi punto es que tuve un sueño. Si, aquella persona que se le ocurrió escribir esto a las 12 de la mañana tuvo un sueño. Se plasmó frente a mí la noche de ayer, mientras dormitaba, y me mantuvo tan inquieto todo mi día que me obligó a escribir.

Este sueño, del cual hoy vengo a contarles, como cualquier historia en cualquier momento del transcurso del tiempo, tiene un pasado, y sin ese pasado tal historia sería un cuentillo sin sentido. Omitiendo la frase característica de "La Historia Interminable", ("...deberá ser contada en otro momento y en otra ocasión") me daré la oportunidad de comenzar por ahí.

Ya por ahí de la nueva década de los noventas (26 de Abril, para ser exactos), donde todo se convirtió a luces brillantes, colores neón, mangas flojas y polos fajadas con lentes redondos, nació un individuo, de aproximadamente 2.8 kg de peso, llamado Víctor. ¡Sí, ese soy yo! En fin, pasó el tiempo, aprendí a controlar esfínteres, gatear, caminar, decir "Cuautla" y "Periódico". Así de rápido pasó: una devaluación, un nuevo peso, dos presidentes diferentes (y uno asesinado), la creciente importancia de la ecología, el auge del Internet, Shakira, La Navidad con las Ardillitas, el cambio del torna mesa al CD, la batalla del Beta al VHS, el TLCAN, la caída de la URSS... en fin, la lista sigue y sigue.

Fue el día del 5 de Agosto de 1996, cuando éste pequeño hijo de la vida al padecer asma y otras cosas, tuvo que forzosamente mudarse a la Ciudad de la Eterna Primavera, Cuernavaca Morelos. Nos mudamos a una casa en específico, la cual es el centro de éste texto… Laurel 133 (Antes 503). Fue tal el impacto que me causó a mi pobre persona (e inconsciente, como veremos a continuación) el cambio de un departamento miniatura en la ciudad más contaminada del mundo, a una casa de (yo calcularía, ya que viví hasta mis once ahí) unos 1,500 o 2,000 metros cuadrados los cuales la mayoría eran jardín. Dos perros, clases de guitarra privadas, árboles de nísperos, naranjas, limas, limones, Tombling, cancha de básquet, mucho lodo para jugar, fuertes lluvias y vientos fueron mis acompañantes durante cinco años. Años los cuales, no lo había pensado, marcarían mi inconsciente, de lo cual yo me daría cuenta años después.

Ya contada la historia, vamos a mi sueño. Rondaba por los rumbos de Rancho Cortés, con algunos amigos, cuando pasé por el portón de mi antigua casa. Era blanco ya, a diferencia del rojo característico. Pensé que bueno, probablemente ya habría nuevos dueños. No me preocupé por eso, más bien me enfoqué en tocar el timbre… ¡vaya que me costó trabajo! Al contestar, los dueños me esperaban. Me abrieron la puerta y me dejaron pasar. ¡Sorpresa la que me llevé al entrar! Primero, las paredes ya no eran del característico ladrillo rojo, sino un extraño café disimulado con blanco. El garaje estaba pues, un poco más limpio, y habían construido dos pisos más sobre la casa. Ellos, según me confesaron, ya no vivían en el piso de abajo, ya que les ocasionó problemas ya que estaba embrujado. Y eso, fuera de mi sueño, no lo dudo… viví muchas cosas en esa casa que no comentaré por el momento. Mi antiguo perro, que hace poco me avisaron que falleció, se encontraba ahí, lo cual me reconfortó muchísimo, pues sabía de buena fe que se encontraba bien. Mientras Chazz (el perro) se retorcía jugando con su “Kong”, yo me dirigí con los dueños a la casa. Entre por la puerta corrediza (vaya, ¡ya no costaba trabajo abrirla!), la cual todavía era blanca, y subí por las escaleras. Tres, nada más, para llegar al pasillo principal. Al lado derecho se encontraba la habitación de mis padres, con su antigua tele Sony y cama tan cómoda como no he conocido jamás. Un poco empolvadas las cosas, pero nada más. Al lado izquierdo, había dos caminos: o las escaleras, donde en un cuarto se encontraba mi abuela, esperándome, y el otro, en el nivel principal, el cuarto de mi hermano. Cerrada la puerta, por supuesto, él tan rebelde que nunca salía más que para comer.

Pero mi atención se centró en una puerta, más allá de la de mis padres, cerrada. Es mi cuarto. La vi, la observé con tanto detalle que recordé hasta la pintura despegada por todo lo que en algún momento llegué a pegar ahí. Los dueños me comentaron que no habían podido abrir la puerta puesto a que estaba esperando a su legítimo dueño, con lo cual no pude esperar y tomé unas llaves (quien sabe de dónde c*** me las saqué, pero bueno, es un sueño) y las introduje para abrir la puerta. La chapa dorada abrió, y me deslumbró el ver mi cuarto: no era el cuarto de siempre, si no una versión entre mudada a mi actual vivienda y no, extraña imagen que se quedó, pienso ahora. Mis tortugas estaban ahí, encima de mis cajones de plástico negro. Del lado derecho, mi mueble de madera y mi escritorio, con la Macintosh (porque si, todavía era Macintosh), una pequeña televisión blanca llena de stickers, y nada más. De frente, un ventanal con vista hermosa al patio. Del lado izquierdo, mi cama, con la colcha infantil que aún uso. Me causó cierta conmoción y una increíble nostalgia (que al parecer los sueños tienden a engrandecer) ver mis cajones llenos de juguetes, como por ejemplo mi perdido Pókemon Picachu (tipo Tamagotchi) que perdí en esa mudanza y nunca supe donde dejé. Al ver el patio, no lo noté tan grande como antes, sino la verdad bastante pequeño. Algo tenía que estar mal… ¡y lo estaba! Corrí al comedor, y noté que ahora los dueños habían construido hacia el jardín, construyendo una sala más grande (¿necesitaban una MAS GRANDE?) y un comedor amplio donde cabían más de treinta personas. ¡La casa de había comido al jardín! Salí por la puerta, la cual ya no era la misma, y noté que el jardín había quedado empequeñecido, y su característica forma alongada había quedado en el olvido. Observé los dos pisos superiores y se veían asquerosos, odié a los nuevos dueños por hacerle tal daño a la casa que había representado mi pasado como persona. Los árboles de frutas habían sido cortados para dar lugar a mesas donde la gente compraba tacos de canasta y los comía con regocijo. La cancha de básquet seguía intacta, y el consultorio de mi mamá que se encontraba en la parte de abajo de la casa (sería muy difícil explicarles la distribución, el terreno era muy irregular) ahora era usado como bodega y estaba repleto de cajas llenas de alacranes. Me sentí atacado por olas tras olas de dolor intenso en el corazón, una punzada constante que no me dejaba en paz. Mi pasado había cambiado, y no había nada que hacer. Ahora los dueños controlaban mi pasado y pasé por nostalgia, tristeza, enojo, angustia, y de regreso. No tuve más remedio que tirarme al pasto y llorar… mi casa había desaparecido. No tendría mejor explicación que esa. Desperté aproximadamente a las 4:32 de la madrugada, empapado en sudor.

¿Qué puedo concluir de éste sueño? Pues, primeramente, que las cosas cambian y el cambio es inevitable. Tuve que desprenderme de un objeto muy valioso para mí en ese sueño: mi casa. Tuve que desprenderme de mi pasado para continuar con mi presente. Fue de las cosas más dolorosas que he presenciado en un sueño, y me mantuvo despierto lo suficiente como para ya no poder conciliar el sueño de nuevo. Sin embargo, entendí lo que una persona siente al despojarse de su patrimonio: arrastra consigo un poder emocional fuertísimo, tan fuerte que ahora entiendo por qué la gente mata por tierras. Además, llegué a una conclusión que me cuesta trabajo aceptar… los seres humanos somos materiales hasta el tuétano.

Pero, aún con mis fuertes lecciones las cuales aún tengo que digerir un poco más, siempre esperaré regresar a esa casa para vivirla un momento más, y darle ahora si su merecido adiós. O quién sabe, igual y esa casa será nuestro punto de reunión para todos aquellos que ya se han ido… y todos aquellos que nos tocará partir un día. Será nuestro punto de reunión un día, donde nos veremos todos, así como lo hicimos en los cumpleaños de mi Vita o de mi mamá, en los eventos de las primas de Guadalajara, o en mis cumpleaños, el cual el diez lo festejé en la completa oscuridad con mi familia y no lo olvidaré jamás… junto a mis padres, mi hermano, mi abuela y mis perros Chazz y Luna. Así lo siento yo. Pero esa será una historia que deberá ser contada en otro momento y en otra ocasión…





Me quedan, en efecto, pocos segundos...

Hay momentos en que la vida se escapa, ha habido momentos en mi vida en los cuales la vida al parecer se me adelanta. Como he de llamar ese momento en el cual ni la vida ni el tiempo ha de ser complice de mi aventura?

Y es que en efecto, me quedan pocos segundos... no hay mucho que hacer ni decir en pocos segundos, pero sería menester recordarnos que son pocos segundos los que tenemos... no hay ni horas, ni días, ni minutos en los cuales nos podamos apoyar... es imposible recurrir al tiempo cuando, al fin y al cabo, el tiempo no existe.

Y la vida se me escapa, minuto a minuto, y me he de dar cuenta que así como comienzan las cosas terminan, así como he de comenzar una etapa, he de terminarla...

Recuerdo cuando cumpli diez años, una eternidad para la vida de un joven que apenas comienza a vivir. Diez años, y estoy a uno mas de cumplir el doble. Tal vez mi calculo suene muy ingenieril (al fin y al cabo que mas me queda, no creen?) pero me impresiona que asi como a los diez años vivia en una casa y experimentaba una vida, ahora estoy por vivir en una mas y experimentar otra vida. No me preocupa el hecho de que transcurran esos momentos, me preocupa el hecho que ahora me doy cuenta que no soy mas que un espectador atado a una silla. Y he de ver esos momentos volar como mariposas...

Me encuentro atrapado en un cine, una sala donde solo yo he comprado entrada. Es una pelicula especial, creada por mi y para mi. Estoy sentado, en una butaca relativamente comoda. Y la pelicula pasa enfrente de mis ojos, y yo no me doy cuenta que la estoy viendo. La vivo, inconsciente de que en esos segundos, segundo a segundo, me vuelvo cada dia mas viejo, cada dia mas sabio. Cada momento que pasa en ese filme me hace llorar, o reir, o gritar... es esa pelicula especialmente creada por mi y para mi la que me otorga de sueños y esperanzas, o desilusion y tristeza. Y es hoy, que me doy cuenta que he sido condenado a ver una película, tal vez a miles de fotogramas por segundo, y no hay escapatoria. No hay botones, no hay salida de emergencia. He de vivirla, y lo unico que puedo hacer es verla...

Me quedan, en efecto, pocos segundos... y sonrio.